La premisa fue hacer una historia con frases de canciones. Salió esto:
Yo no sé por qué buscamos nuevas formas de escapar, si eso no existe
Me miro con franqueza en un espejo roto. Respiro. Todo el mundo sabe que tengo una pistola por si un día todo falla. O al menos creo que lo saben, aunque cada vez que se lo contaba a alguien la otra persona reía nerviosa y pocas veces alguien repreguntaba algo. Ahora que lo pienso, nadie me preguntó qué significaba que todo falle.
Esperaría, entonces, que nadie se sorprenda cuando se entere de lo que hice viendo las noticias o las redes sociales. Ojo, no lo hago porque quiera alcanzar la fama. No soy un personaje público y no me creo muy importante, pero entiendo que cualquier hecho que involucre una pistola y un par de balazos suele llamar la atención de la gente.
La misma gente se decepcionó siempre rápidamente de mí porque nunca me han interesado ni el poder ni la fortuna. Lo que admiro son las flores que crecen en la basura. No he tenido suerte. Perdí mi trabajo, mi casa y casi todas mis posesiones hace un par de años. He mal vivido desde entonces en este país donde no se puede comer al amor y las deudas no se pueden pagar con amor. Cuando era joven y estaba en la universidad y era parte de la dirigencia de un movimiento estudiantil solía decir que yo no nací sin causa, yo no nací sin fe. Con los años he reafirmado que si abrazas una causa tienes que tener fe. Sino, son huevadas.
Me gustaría decir que hoy me desvivo, como dice la chaviza, a modo de reclamo ante un sistema capitalista que nos muerde, nos absorbe, y nos deshumaniza. Que lo hago porque todos quieren cambiar el mundo pero nadie quiere morir y yo no quiero ser como todos. Aunque para hablar con franqueza,no sé qué cambiaría con mi muerte… Pero lo cierto es que hago esto solo porque ya me da flojera dormir bajo el puente al lado del río tantas noches a la semana. Lo más incómodo es que va mucha gente a mear por ahí y tengo que cuidarme de que no se meen encima mío. Y luego, por supuesto, apuesta a mierda. Ahora que lo pienso, concluyo que no importa que viva ahora bajo el puente, sigo siendo yo: puedes sacar a la persona del ámbito burgués pero no las costumbres burguesas de la persona. Laputamadre.
No tengo nada más que pensar. Son las 5:30 de la tarde. Me hubiera gustado abrazar un girasol antes de pegarme un tiro pero no encuentro cerca ni una maldita florecita. En la playa no hay flores, pues. ¡Duh! Tamare. Me lamo las manos y me las paso por la cabeza pero renuncio a verme al espejo otra vez mientras pienso que en lugar de lamerme las manos debí meterlas al mar, que sería más limpio. Entonces, mejor me apuro porque si me pongo a pensar me distraigo. Pongo la pistola en mi sien derecha y digo chau mientras aprieto el gatillo...
Son las 5:30 de la mañana y estoy en la carceleta de la comisaría. Un salvavidas me vio pelear con la pistola cuando esta no funcionó y seguro pensó que iba a empezar una balacera por las playas y calles, así que vino con más salvavidas a tirarme al piso. Me dieron un golpe y lo siguiente que supe es que estaba en la carceleta.
Yo no quería empezar una balacera. Yo solo empecé a sacudir y golpear la pistola como sacudía y golpeaba el televisor potón de la casa de mis padres cuando fallaba. ¿Cuándo se jodió la pistola ¿Tal vez siempre estuvo jodida? Bueno, qué más da. Ahora nadie me creerá que me quise matar y que la pistola no funcionó porque cuando me atraparon cayó al mar y seguro que ya se terminó de joder.
Ya es mediodía y escucho que no saben si llevarme a un penal o Larco Herrera. Lo bueno es que en cualquiera de los casos tendría cama y comida. Si me preguntan, creo que preferiría Larco Herrera, pues podría ser más limpio y menos agresivo. Aunque quién sabe...No puedo dejar de pensar que yo no tenía que vivir el mediodía de hoy. Se supone que a esta hora debería estar en la morgue o tal vez ya en la fosa común. Putamadre. Realmente todo tiempo futuro siempre fue mejor en mi imaginación.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario