27 julio 2009

Quino y yo

Quino dice que no entiende por qué tanta alharaca por él. 

Oiga, señor, usté nos regaló personajes para que todas las generaciones del mundo nos identifiquemos por siempre. Y cada vez que lo leemos es inevitable sonreir y pensar al mismo tiempo. Y porque me hacer recordar cuando aprendrí a leer. Y ahora porque me hizo sentir completamente delincuente y fuera del protocolo por meterme donde no debía, agenda en mano y pidiendo permiso para interrumpir, después de interrumpir. Y creo que siendo tan incorrecta en ese momento, me sentí más cerca de todo lo que aprendí leyéndolo. 

Y claro, lo único que atiné a preguntarle fue ¿puedo darle un abrazo? Creo que no merecía que le haga ningún otro tipo de pregunta, y por otro lado, tampoco me atreví a hacerle otra. Mire usté la cara de cojuda que tengo en la foto y que me duró, creo, todo lo que quedó del día. Pero cuando una es feliz, la cara es lo de menos.