13 marzo 2009

Llueve en Buenos Aires (I)

En el torturante sol limeño siento la lluvia bonaerense. No estoy contando cuentos raros ni le he metido nada raro a mis cigarrillos. Hasta mi oficina en el Centro de Lima, sentí el producto de las nubes que Baires derrama sobre sus habitantes.

Algunas cosas llegan en excelentes o en buenos momentos. Otras en malos. Otros en neutros (que son odiosos). Otras en los peores. Cuando llega algo bueno en un mal momento, o visceversa, no siempre puedes recibir al recién llegado como se merece: con un abrazo, una patada, o algo más que un "joder!" "justo ahora", o "por qué yo". Y casi siempre es tranca de asimilar. Pero hay cosas sencillas que llegan en momentos precisos. Por ejemplo, a mi me llegó la noticia de que en Baires llovía y me puse jodidamente feliz, aunque sé que hay personas a las que esa lluvia les cae triste. A mi la lluvia me cae bien en cualquier momento. Me gusta porque, como dice un amigo mío, caminar bajo la lluvia es como si te lavaras la nostalgia.

Y pensando en eso salí a la calle, y en Lima también intentó llover. Al menos, hizo el intento.



Pd. el embed no es para mirarlo, sino para escucharlo.

3 comentarios:

leggiere dijo...

¡¡Ya decía yo que esta chica no se había olvidado de escribir en su blog!! bueno, muy bueno lo de buenos aires (allí estaré apenas se acabe esta semana), pero creo que la matas al final... fito no por favor!!!
L.

Catalina dijo...

Mi querido amigo... A falta de lluvia a mi me queda Fito, lo siento!
Pd. Se te extraña en la oficina!!!!!!!!!!!!

Flor de Espanha dijo...

Llueve otra vez Catalina, pero en esta oportunidad es una garuita de junio en Barranco entrañable!
Extraño-te!