16 febrero 2010

Diccionario particular

Un niño en casa es una gran responsabilidad para la familia. Dejando de lado el babero que el infante colgará imprudentemente en cada uno de los integrantes del clan, a medida que vaya creciendo, les compliacará más la vida a todos por distintas razones. A mi Gianfranco, mi ahijado, me la 'complica' con preguntas raras.

En serio me pregunto por qué nunca se le ocurrió preguntarme cómo se hacen los bebes. Eso se lo preguntó a su mamá. A mi me vino la pregunta de qué cuernos son los condones. En otros rubros, un día me despertó preguntándome por qué Fujimori estaba en juicio, otro día me llamó al trabajo para preguntarme qué es la corrupción, ayer tuve que explicarle como funciona el sistema de abastecimiento de luz en el país, y la semana pasada casi le di una clase sobre producción de noticias cuando preguntó por una de ellas.

Sin embargo, la pregunta más difícil que me hizo esta criatura fue hace un tiempo cuando desperté haciéndole honor a mi antiguo oficio de magdalena fuentes y lloraba, aunque con nostalgia tenue ,por la melancolía de un adios.

Gianfranco: "madrina, ¿por qué lloras?"
Yo: "porque terminé con mi chico" (mentira, pero no pretendía complicarle la vida aun con esos rollos que inventamos sobre salidas, a ver qué pasa y demás durante las relaciones).
G:"madrina, ¿no qué te ibas a casar a los 40? ¿tenías chico y no me contaste?" (incluya pucherito aquí).
Y:
"no nos íbamos a casar hijo. es más, ni siquiera era mi chico" (le tuve que dar la temida explicación, pero salí bien librada y la guardo para otro post)
G:
"entonces, si no era tu chico y no se iban a casar, por qué lloras?
Y:
"porque uno se pone a veces un poco triste cuando se separa de algunas personas que quiere".
G:
"ay madrina. yo te quiero y nunca nos vamos a separar. no nos vamos a dejar, ¿ya? así que ya no llores y la próxima vez que tengas chico cuéntame". avalancha de abrazos de Gianfranco a su madrina que desde entonces se dedica a reir desquiciadamente.

No contaría esto si no fuera porque ayer también me hizo una pregunta capciosa. "Madrina, qué hay con el día del amor?" (sic). Chibolito pendenciero. Eso de que hay lo podía interpretar de mil formas, pero tampoco entramos en especificaciones. Lo abracé y nos desparramamos en la cama de mi mamá. "El día del amor es la excusa para decirle a la gente que quieres eso mismo: que la quieres. Pero eso sí, si no se lo has dicho o demostrado el resto del año, y pretendes hacerlo solo el 14 de febrero, no funciona" (acto seguido le expliqué porque nunca debería ir al cine, al restaurante, discoteca o demás un 14 de febrero). Y cerré diciendo "hay fechas que se usan como excusas para ritos universales, y no son malas. Pero prefiero los ritos personales" (otra avalancha de preguntas que ya no entran en el post).

Luego de toda la cháchara, y antes de que me quite el celular para jugar golf, me abrazó, me dijo que me quería, y que otro día me daba mi regalo de cumpleaños, porque ayer 15 "no tenía plata". Fue más o menos así "yo quiero celebrar tu cumpleaños contigo, por eso quería que vengas a almorzar, quería decirte feliz cumpleaños, y darte un regalo. Pero que no te de regalo hoy no quiere decir que no te quiera, porque te lo puedo dar cualquier día y vas a saber igual que te quiero, ¿no?". Bien chico, aprendes rápido la lección, pendejo!!!

3 borrones más:

Quique dijo...

Querida amiga:
Prepárate y sigue comiendo diccionarios porque como verás las preguntas continuarán y con el tiempo serán aún peor, en cuanto al chibolo al que le terminas diciendo pendejo, es el curso de la vida, en efecto crecerá y si... se convertirá en pendejo, pero que el babero no se te caiga, será solo una etapa y con suerte terminará siendo chico bueno como yo, aunque vas a tener que maniobrar para que no tanto, a estas alturas ya creo que se me escapa la tortuga...

Jomra dijo...

Salud

Cuando sabemos algo es cuando podemos explicarlo... ¡Pero es tan difícil dar respuesta a ciertas interrogantes, de lo más sencillas de por sí!

Y bien listo el ahijado :).

Hasta luego ;)

oscar dijo...

Qué buen blog, regresaré más seguido. Cuando se pone personal es mejor.
Saludos.